El aprendizaje de los niños ocurre de manera natural a través de los sentidos.
Las clases de piano deben estar enriquecidas con actividades relacionadas con las percepciones sensoriales, como la auditiva, visual y kinestésica. Sin embargo, por encima de todo, es fundamental que los niños sientan interés por participar en las actividades propuestas por el docente.
A veces, son los padres quienes desean que su hijo aprenda a tocar un instrumento, aunque el interés del niño no sea tan fuerte. Por ello, si el docente está preparado para impartir clases de instrumento a niños pequeños, lo primero que debe considerar es cómo generar interés en el niño que tomará las lecciones.
Durante la infancia, los niños desarrollan un apego que resulta primordial para su vida. Por esta razón, aquello que disfrutan los padres también suele gustar a los niños. Si los padres desean que sus hijos aprendan a tocar un instrumento, sería ideal que ellos también disfruten el proceso de aprendizaje del instrumento.
Los padres son guías para sus hijos, y en actividades musicales, los niños esperan recibir orientación con amor y paciencia.
Es esencial tomar en cuenta las emociones de los niños, ya que estas nos indican si las actividades son acordes a su nivel de concentración y habilidades.
Mientras más pequeños sean los niños, más pequeños deben ser los pasos para que puedan aprender a interpretar una canción en el instrumento. Percibir sus emociones será una guía para confirmar si estamos en el camino correcto.
Los maestros pueden planificar actividades, pero estas siempre deben ser evaluadas en el momento de aplicarlas. Es importante saber cuándo detenerse y dividir las actividades en pasos más pequeños, o cuándo ampliarlas si los niños ya han incorporado la habilidad.
Los niños tienen autonomía y disfrutan elegir los colores y juegos que prefieren. Por ello, es recomendable preguntarles sobre sus opciones de actividades o materiales didácticos, y ofrecerles alternativas para que puedan decidir.
Cada niño sigue un camino diferente, por lo que siempre se debe priorizar el amor y el afecto para fomentar su confianza mientras adquieren nuevas habilidades. Si, en algún momento, los niños no desean realizar las actividades, no debemos insistir, ya que esto podría generar resistencia emocional.
También es importante permitirles explorar y equivocarse. Padres y maestros pueden adoptar una actitud curiosa frente a lo que surge de un supuesto «error» y darle valor. A través de la exploración, los niños pueden descubrir qué sonidos les resultan más agradables y cuáles no tanto, lo que significa que no siempre necesitan una guía completa. Jugar con los sonidos es precisamente lo que deseamos que hagan, ya que, de esta manera, su «vocabulario musical» se amplía mientras comienzan a dominar y elegir su forma de comunicarse a través de la música.
Pronto más artículos sobre temas específicos de aprendizaje instrumental en niños.
Nos vemos!
Julia Lescano




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